Ya he acabado con el currele en el spa (no diré nombres para no hacer publicidad) y realmente es un descanso.

Lo necesitaba, porque he pasado unas semanas compaginando universidad y trabajo que no me daba tiempo para nada, estaba todo el día corriendo de un lado a otro y me notaba el cansancio en todo el cuerpo. Bufff, no veía el día de terminar.

Lo cierto es que voy a echar un montón de menos a las compis, con algunas he hecho muy buenas migas y en general eran una delicia. Especialmente extrañare a Esther, con la que me he echado unas risas de escándalo y como persona tiene un corazón que no le cabe en el pecho. Espero no perder el contacto. Un besote muy gordo, a ver quién me va a tocar el pepote ahora… jejejejej