Hoy al salir de casa, me he parado a mirar una Bimota en el escaparate de la tienda de motos y una enoooorme sonrisa se ha dibujado en mi cara (hoy ha salido el sol y mi ánimo también ha cambiado). Al pasar por mi lado un viejecita, con el pelo todo cano, me ha dicho:

- Qué bonita la moto eh?

Ante la incredulidad al escuhar tal comentario, la he sonreido y ella ha continuado:

- Pues este fin de semana en el paseo había una exposición de motos de estas. Y qué bonitas que son y cosas del estilo…

Alucinando con la señora y con la sonrisa que no se desdibujaba de mi cara, la escuchaba y continuaba liándome un cigarro, a lo que la simpática señora me comenta…

- Qué, liándote un porrito?

-¿¿Qué???, no señora, no fumo porros. Es tabaco de liar que sale más barato.

Y la señora me cuenta, recuerdos de niñez, que su padre también fumaba y que recordaba cómo secaban el tabaco en el patio y qué bien que olía…

La experiencia ha sido un poco estrambótica, pero además de alegrarme el día me he dado cuenta que cada vez me encantan más las personas mayores, tienen unos puntazos que es para alucinar con ellos, además de toda la sabiduría enlatada que poseen y que por culpa de esta sociedad en la que vivimos no pueden transmitir. Se encuentran solos y necesitan el cariño de una persona cercana que les preste un pequeño suspiro de atención.

Gracias señora por alegrarme el día, con ustéd, el sol y la bimota-ducati me han cambiado el humor =).