Otra manualidad-reciclaje pendiente que tenía.

Era una cajita metálica de tabaco y decidí darle un nuevo uso. La  pinté y decoré con sellos de postales de todo el mundo que tenía por casa. A la parte superior le apliqué unas tres capas de cola blanca para darle consistencia, pero no me termina de convencer porque se vuelve opaca y se pierde la nitidez y brillo de los sellos. Para la próxima que haga intentaré darle mejor un barniz mate, a ver si mejora el resultado.

Se la regalé a mi amiga Eli antes de que marchara a Bonn, bueno un recuerdo que le hice con mucho cariño.